15 de enero de 2011

Desconexión temporal

Por Alejandro Spagnoli


El micro avanzaba sin prisa pero sin pausa y poco a poco fue dejando atrás a los gigantes de cemento. Luego, sólo un camino marcaba el rumbo a seguir, acompañado de un paisaje inmensamente verde y un sol que se escondía tiñéndolo todo de color naranja. De mi mente escaparon todos los pensamientos que la invaden cotidianamente, pero una idea permaneció ahí, presente y firme como un árbol de gigantescas raíces. La idea de olvidarme de todas mis ideas daba vueltas por mi cabeza sin parar.

Cayó la noche, olvidé incluso que quería olvidar. Mientras miraba las estrellas por la ventanilla y unía imaginariamente los puntos luminosos armando las constelaciones, llegué a destino. Decidí ir al mar, en mitad de la noche. La oscuridad era eterna, tanto que daba miedo. La nada misma. Todo y nada a la vez.

A partir de ese momento, comencé a disfrutar el tiempo de ocio. Viví durante nueve días como un niño que descubre el mundo, como una mente en blanco que tiene todo para absorber. Como un alma que recién empieza a vivir. Todo fue nuevo, incluso lo mismo de siempre.

No escribía, no miraba, no estudiaba, no me informaba, no leía los diarios, no miraba internet, nada de eso. Simplemente vivía. Disfrutaba mirando las estrellas, escuchando el sonido del mar o el violento retumbe de los parlantes de un boliche en una noche de fiesta. Pasada la mitad de las vacaciones, el tiempo comenzó a transcurrir más rápido. Los relojes nunca se dieron cuenta de eso, o quizás ellos también apuraron su marcha para engañarme. Y lo lograron.

Llegó el día del regreso. Al principio, sentí que seguía en blanco. Pero Buenos Aires no es un lugar para pensar en nada… y en ese momento recordé todo lo que había olvidado antes. Pero lo de antes tampoco era igual, algo había cambiado. El mundo coqueteó conmigo. Me invitó a subir de nuevo a él, y no me negué. Sé que no va a parar por un buen rato… pero eso es parte del juego también.

10 comentarios:

Juano Beni dijo...

viaje ene l viaje...
"El mundo coqueteó conmigo"
hermoso.

abrazote

Patricia dijo...

me encantó! una colorida narración de una experiencia percibida a pleno, "todo fue nuevo, incluso lo mismo de siempre", eso es mágico.
un abrazo fuerte.

Petardo Contreras dijo...

Muy bueno!
Tu texto coquetea con nosotros!
Saludos

Liz dijo...

muy hermoso la verdad =) siempre es bueno despejarse un poco!

Hugo dijo...

Nada mejor que desconectarse un rato de todo el quilombo de la ciudad y cargar pilas para afrontar el resto del año.

luther blues dijo...

No hay mejor manera de desconectarse como la que has narrado my friend
El disfrute tiene un mal aliado ,el regreso ,te deseo lo mejor para este año Ale
Un abrazo

PutA aL pEdO dijo...

que buena desconexion y que hayas disfrutado de tus vacas como se debe!!!
feliz año!

Carolina dijo...

Hola Ale! hermoso relato, un poetico diario de vacaciones.

MaGui (Sí, sí... la misma) dijo...

A dónde hay que viajar para volver desconectado y que el mundo nos mire con otros ojos?
Chusmeame el dato

bey0ndinvisible dijo...

Si si, el reloj es re vivo...