Por Alejandro Spagnoli
El domingo desperté algo aturdido y no era por el cansancio del sábado a la madrugada. De hecho, el sábado anterior no hubo mucho para hacer porque casi todos los lugares permanecieron cerrados. Es que no se trataba de un domingo más en la Ciudad de Buenos Aires, era el día en que se debía elegir quien continuaría manejando las riendas de esta gran urbe.
Después de tanta campaña había llegado el día. La veda electoral ya regía a modo de recreo mental para tomarse un respiro de tanta propaganda esperanzadora.
Días antes en la radio se pudo escuchar a Filmus prometiendo hacer trabajar a la Prefectura y a la Gendarmería junto con la Policía Federal y la Metropolitana para terminar con la inseguridad: solución que “no encaja del todo” con la ideología del Frente para la Victoria y que huele más a un irrisorio cuento del tío para atraer votos del espectro de centroderecha. Promesas son promesas.
Para hacer frente a tamaño plan de acción, el PRO decidió poner manos a la obra y enfocó toda su creatividad en un solo punto. Así, empapeló la ciudad afirmando que “juntos venimos bien”. Lo cierto es que no se sabe bien hacia dónde vamos con hospitales públicos deteriorados que brindan una atención paupérrima y escuelas sin calefacción con serios problemas edilicios.
Pino Solanas, quien supo absorber un caudal de votos importante durante las elecciones legislativas del 2009, perdió consistencia y despertó dudas acerca de su capacidad para manejar un posible gobierno en la ciudad. Sus propagandas fueron fuertemente enfocadas a la crítica de la gestión de Mauricio Macri y de Cristina Fernández, factor que lo debilitó más de lo que lo ayudó.
Con este panorama, la hora de la verdad había llegado y la mayoría se hizo escuchar. Los resultados fueron contundentes: ganó Macri separándose de Filmus por una diferencia importante y aunque habrá Balotaje, las cartas ya parecen estar echadas. Desde el Kirchnerismo se dijo que el resultado de la elección tuvo que ver con “gente que votó desinformada”, pero lo cierto es que el voto de la ciudad es un claro rechazo al modelo nacional.
Mientras tanto Buenos Aires sigue ahí, esperando. Dicen que en la democracia la mayoría es el acierto y probablemente sea real. Cierto es también que no había en todo el espectro electoral un candidato que se viera diferente y que pudiera cambiar el rumbo de una ciudad que puede ser mucho más que lo que es en la actualidad. Las propuestas fueron siempre las mismas dependiendo del partido. Y la mayoría habló. ¿Qué a quién vote? A quien le importa.

10 heroes opinaron:
Es indudable que el voto de la ciudad siempre le fue esquivo a los peronistas ahora devenidos en kirchneristas o lo que sea. Creo que la próxima elección está de más dada la diferencia que alcanzó Macri. Saludos
No estoy de acuerdo con "Diosesargentino". El macrismo tiene un fuerte componente peronista. De hecho, cuando llegó el "líder" al escenario, las barras le cantaban que eran de la juventud "de Perón y Evita", mientras Ritondo y Santilli saltaban.
Estoy de acuerdo con Alejandro (como casi siempre): el voto de la ciudad fue un voto castigo al gobierno nacional. El precio fue entregarle la ciudad al Tilingo.
Filmus no va a ir al ballotage.
Hola
Yo entiendo que la gente no este de acuerdo con el gobierno nacional, perono se pueden olvidar de que los 4 años d de macri fueron una ilusión ,optica, recreada por las las obres obras delicias y el cambio de manos de las calles, una foto en los polleones y un gran presupuesto en publicidad, el baile de ayer en su bunker no fue más que otra estupidez a la que va a estar atada la cuidad de buenos aires los próximos cuatro años.
No entiendo el porque entregar la ciudad al Señor de los tilingos.
Hola
Yo entiendo que la gente no este de acuerdo con el gobierno nacional, pero no se pueden olvidar de que los 4 años de macri fueron una ilusión optica, recreada por las "obras delicias" y el cambio de manos de las calles, una foto en los piletones y un gran presupuesto en publicidad, el baile de ayer en su bunker no fue más que otra estupidez a la que va a estar atada la cuidad de buenos aires los próximos cuatro años.
No entiendo el porque entregar la ciudad al Señor de los tilingos.
Hola, creo que lo importante es que quien gobierne, sea quien sea, lo haga lo mejor para su pueblo. Que lo sirva y mejore las condiciones de los ciudadanos y que no se sirva de éstos, creo que este es el principio fundamental que deberían cumplir todos políticos. Esperemos que asi sea en Buenos Aires y en todo el planeta. Saludos!!!
Me da verguenza la elección del domingo. No vivo en capital, pero estudié, trabajé y trabajo ahí.
Este tipo es un desastre.
Nada, ni siquiera un castigo al modelo nacional (que no lo creo así) justifica tener a este forro 4 años más.
Igual, de cualquier manera, me encantó lo escrito Ale.
Un beso
No vivo en Capital Federal pero a medida que pasa el tiempo ese distrito se va convirtiendo en "conejito de indias"
Tengo ya varias elecciones encima y la ciudad de los cien barrios porteños transformada en trampolin politico
Igual lo veo a Macri por tv y me parece que el tipo envejecio 10 o 15 años mas "haciendo" de intendente jeje
Un abrazo Ale
Yo quería que vuelva a Boca...
Hugo: yo también quería que vuelva a Boca... o a Socma!!!
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