1 de septiembre de 2011

La raza humana apesta

Por Alejandro Spagnoli


Muchas veces uno elige creer en la gente. En realidad, hay muchas razones para creer. Creer es saludable y no me atrevo a decir que alguien que crea se equivoque. Pero a veces las cosas te hacen dejar de confiar en esas cosas que siempre pensaste. Ahí es cuando me pregunto qué pasaría si todo lo que conocemos fuera al revés.

Si la solidaridad en realidad fuera la más repugnante de las envidias, si el amor fuera la máscara del odio, si la compasión fuera el ácido del morbo que corroe todo lo que toca, si la amistad fuera la indignación que provoca la traición, si la paz fuera sólo una excusa para preparar la más cruda de las guerras… Si las cosas fueran así, en este mundo pasarían cosas horribles.

Cada día, decenas de miles de niños morirían de hambre pagando los caprichosos gustos de los poderosos. Cada día, miles de inocentes morirían a manos de mafias que hacen negocios con las adicciones de la gente. Cada día, un enorme número de personas pagaría con su sufrimiento el mal accionar de otros. Cada día, muchos serían asesinados por pensar diferente o por su color de piel o por su religión. O por lo que sea, da igual.

En ese momento me doy cuenta que todos esos flagelos que ocurren en ese mundo de pesadillas también ocurren en el mundo actual, donde vivimos y respiramos. ¿Cómo puede un mismo lugar contemplar la belleza del amor incondicional y a la vez el odio más intenso y despiadado? ¿Pueden los contrarios mezclarse de esa forma? Tal vez uno no pueda existir sin el otro.

La frase del título apareció en mi cabeza hace unos días y fue lo que me impulsó a escribir. Me di cuenta que para algunos hechos no existen creencias ni ideologías que valgan. Todo eso pierde sentido.

Hay acciones que la mente humana no puede comprender pero a la vez las comprende tanto como para poder llevarlas a cabo con siniestra frialdad. Ese tipo de bestialidades existen desde el comienzo de la historia. Sin embargo, nunca dejan de impresionar. La paz, la compasión, el amor, la amistad, la sinceridad, la honestidad, la transparencia, la solidaridad… también existen, es cierto. Pero esta vez ganó lo otro.

6 heroes opinaron:

Hugo dijo...

Me pasó de andar boludeando en Twitter cuando se conoció que habían hallado un cuerpo que podría ser el de la nena desaparecida y muchos "tuiteando" que "por favor no sea Candela" olvidándose que ese cuerpo, si no era ella, también era alguien. Es lamentable que se valore tan poco la vida y que solo pensemos en eso cuando nos bombardean mediáticamente.

Ojalá encuentren a el o los hijos de puta que hicieron eso. Nada más.

Gary Rivera dijo...

te doy toda la razon!

Solo quiero agregar algo!
Nunca dejes de confiar en la gente! Porque sigue habiendo gente buena en el mundo! Pero eso si! Ten mucho cuidado en quien confias por segunda vez!

Un enorme abrazo!

Patricia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patricia dijo...

las cualidades más nobles y elevadas están en la esencia de cada ser humano, así como lo más indeseable también lo habita.
seres paradojales, si los hay, Alejandro!

la humanidad apesta, todos los sistemas de la sociedad actual "hacen agua" por todos lados, modelos caducos que ya no soportan su propio peso; el ser humano está aún en los inicios de su propia evolución; hasta el día de hoy, no hemos sido capaces capaces de comprender cómo llegar a las causas en lugar de ocuparnos de los efectos.
nos queda mucho por aprender, eso sí, si nos da tiempo!

no has podido elegir mejor imagen para ilustrar tus excelentes reflexiones.

un beso grande.

Carolina dijo...

Hola Ale, se me ponen los pelos de punta al ver lo que los hombres pueden hacer...
Me paraliza pensar que estos monstruos estan mimetizados entre nosotros.

dissors dijo...

Sin palabras, ya hice una entrada relacionada... es muy triste lo que pasó