Por Alejandro Spagnoli
Es probable que las próximas líneas hieran algunas susceptibilidades y no me importa. Cuando ciertas cosas rebotan en la cabeza como una pelota de tenis es porque llegó el momento de dejarlas salir.
Si hablamos de moda, hablamos sin dudas de “cultura de masas”. La moda es un mecanismo que impone conceptos y hábitos valiéndose de mensajes poderosos y encantadores que se abren camino dentro de cada persona casi de manera inconciente. Todos estos mensajes configuran las costumbres y la forma de actuar de las sociedades. La manera para poder penetrar en las mentes e imponer el modelo que se presenta con la moda es interesante: se logra asociando ciertos objetos con cualidades deseadas por muchos; como por ejemplo, el dinero, el poder, el amor y el sexo.
Pero este texto no es una crítica para la moda, intenta ser algo más. La moda es algo que está ahí, pretende ser una estrategia de marketing, una forma de moldear a los otros mediante anclajes, un intento de hacer que encajen en los fríos estereotipos en los que todos, nos guste o no, estamos encasillados. El verdadero problema está en la decisión de seguir al pie de la letra los conceptos que otros nos mandan.
Todo el mundo es pensado por todo el mundo, es algo inevitable. Es imposible salirse totalmente del esquema, nadie puede hacer todo según su propia forma de ver las cosas. Dependemos de otros en todo momento… pero afortunadamente el raciocinio nos permite distinguir lo que se puede tomar de lo que se debe dejar.
Los humanos usamos muchas maneras para comunicarnos entre nosotros. Aunque no intercambiemos palabras estamos dando señales permanentemente. La mirada, el movimiento, el aspecto y la vestimenta envían mensajes contundentes a los demás.
En este punto quiero detenerme. Hace algún tiempo pudo verse pulular gente luciendo remeras, bolsos, camperas y demás accesorios con la bandera del Reino Unido. Sin dudas, algo que aparece tan de repente y que una gran cantidad de gente comienza a usar al mismo tiempo tiene que tratarse de una moda…
La bandera del Reino Unido es un símbolo con una carga especial en Argentina. Las cuentas pendientes por Malvinas siguen ahí y no es algo que tenga que ver con la legitimidad o no de dicha guerra, el contexto histórico nacional y demás. Es una cuestión más simple. Es una cuestión que tiene que ver con un robo de territorio, un ataque directo a la soberanía.
Más aún en los últimos tiempos, cuando la vieja disputa recrudeció y las relaciones diplomáticas entre las partes se tensan cada vez más. A pesar de todo esto, en Argentina se ve gente luciendo ese símbolo: una de las imágenes más carroñeras y más rapiñeras de las que el mundo tenga recuerdo. Para probar la connotación negativa de este símbolo basta con citar la infinidad de colonias del Imperio Britanico a lo largo de la historia.
Esto no tiene que ver con ser anti-inglés o cosas por el estilo. No tiene nada que ver con que te gusten los Beatles, los Stones y seas fanático de muchas cosas que vengan de allá, no se trata de un odio irracional fomentado por un nacionalismo extremo y sin sentido. El punto radica en saber que nos ponemos encima y que mensaje estamos dando. Todo se trata de un mensaje, de un contexto, de pensar un poco más profundo de lo que quieren que pensemos.
Alguien que va por la calle con un bolso o una remera estampada con esa bandera… ¿Qué mensaje intenta transmitir? Tal vez crea que los colores quedan bien y sólo por eso los usa, quizá crea que es canchero. O en una de esas no tenga memoria o no le interese en lo más mínimo.
Las dos palabras que se me vienen a la cabeza son ignorancia y frivolidad. ¿Cómo se puede vivir tan cipayamente? ¿Cómo se puede tirar un pasado doloroso por la borda usando los colores y el amuleto que durante años ha bastardeado nuestros derechos y los de miles en todo el mundo? ¿Se puede olvidar todo simplemente por el hecho de usar una prenda que está a la moda?
Me niego totalmente. Algunos podrán olvidarlo, podrán no saberlo o no ser concientes. Es probable que a muchos ni siquiera les interese, ya no es el tema de la discusión. La única certeza es que sigo recordando y que decido no encajar en el primer molde en el cual me quieran meter.

3 heroes opinaron:
heroe..nunca pierda su pluma..mis aplausos y reverencias a su escrito.. Abrazo querido..!
Yo tambien estoy observando eso en los ultimos dos meses... y se que los argentinos somos "especiales", pero tanto?? hasta que punto llegara nuestra displicencia? Creo que casi no tiene limites, y lo lamento.
Un abrazo, heroe.
"Porque es un país muy cool del primer mundo" ........
Pero bueno, la gente cada vez piensa menos con su propia cabeza y es cada vez más esclava del sistema...
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